NUEVOS ESPACIOS, enseñanza/aprendizaje/ desarrollo

NUEVOS ESPACIOS; somos una sociedad de profesionales de la educación que ha asumido la tarea de aportar al cambio cultural, social y educativo, en la perspectiva del desarrollo sostenible y desde un enfoque de derechos, a través de la transformación del rol que desempeñan educadores y agentes culturales en diferentes espacios de enseñanza, aprendizaje y desarrollo.

domingo, 28 de junio de 2020


EDUCACIÓN PATRIMONIAL: EL APRENDIZAJE


     Al hablar de Educación Patrimonial, inevitablemente debemos hablar del aprendizaje. Todos/as tenemos la experiencia de haber aprendido muchas cosas en nuestra vida. Un porcentaje importante de esos aprendizajes fueron realizados en instituciones educacionales, desde el nivel pre-escolar hasta la educación superior. Luego hemos seguido aprendiendo en cursos, talleres, diplomados, y estudios de post título o post grado. Paralelamente a estos procesos institucionalizados hemos aprendido en nuestras familias, en nuestro entorno y en las experiencias de trabajo y socialización. También en las organizaciones culturales con las que nos relacionamos.  

     El aprendizaje es inherente al ser humano, especie que desde su nacimiento necesita de otros para aprender. Y el mejoramiento de la calidad de los aprendizajes es una discusión siempre actual. Por ello, nos parece necesaria esta reflexión acerca del aprendizaje, del buen aprendizaje, aquel que no solamente responde a una necesidad de conocer, sino que posibilita que sigamos aprendiendo, haciéndonos más autónomos en nuestro desarrollo intelectual, afectivo y moral.
     
     De eso trata este tema. Intentaremos responder a las preguntas ¿qué es el aprendizaje? ¿cómo se produce? ¿qué papel juegan los demás en mi aprendizaje? ¿cuáles es mi propio papel cuando pretende enseñar el patrimonio? Es un texto condensado que puede exigir más de alguna lectura y conversación. El aprendizaje desde una perspectiva constructivista, argumento que sustenta, al menos teóricamente muchas de las propuestas de cambio educativo de la actualidad.   

     Un concepto central es el del aprendizaje significativo que se traduce en la posibilidad de que quien aprende construya su propio aprendizaje, otorgándole, desde lo que él/ella es y conoce, significado al nuevo contenido que se le presenta para hacerlo suyo de manera crítica, transformándolo de acuerdo con su particular realidad.  Esta propuesta nos pone en un rol de mediadores entre el nuevo contenido y quien aprende, rol mediador que será parte del próximo tema.

     


EL APRENDIZAJE[1]

                   El buen aprendizaje es aquel que es significativo para el sujeto. El aprendizaje supone un proceso de ‘asimilación’ e implica, por tanto, la movilización de los instrumentos cognitivos a disposición del sujeto a partir de los cuáles éste significa y da sentido a su experiencia (Piaget, 1972; Dewey, 1930; Ausubel, 1980).

                   El aprendizaje humano significativo se produce mediante el ‘diálogo’. Es decir, se produce en el marco de interacciones en las cuales los individuos se relacionan entre sí en calidad de ‘sujetos’. Esto implica una relación en la cual el otro es un igual y diferente a la vez (Touraine, 1997). 

                   El aprendizaje humano, significativo, supone para el sujeto una ‘mediación’ activa por parte de otros y un acceso a los instrumentos de significación proporcionados por la cultura. El buen aprendizaje es así una actividad comunal en la cual se entra a compartir la cultura y a negociar significados (Bruner, 1989), en la medida que el significado reside precisamente en la negociación interpersonal. El concepto de aprendizaje se hace así solidario de una concepción de la mente humana como residente en el mundo de lo intersubjetivo (Piaget, 1969; Vygotski, 1988; Bruner, 1989; Gardner, 1994; Maturana, 2001; Mead, 1968).

                   El aprendizaje supone el uso de razonamiento de tipo abductivo (Pierce, 1978) e intuitivo (Bruner, 1987) por parte del sujeto. El proceso educativo debe poner a los sujetos en situación de usar su inteligencia y debe proporcionar oportunidades de funcionamiento abductivo.

Los procesos de aprendizaje deben, por tanto, constituir ocasiones para un desarrollo mental (en el sentido amplio) orientado al logro de autonomía cognitiva, afectiva y moral por parte del sujeto. En este sentido, el objetivo educativo de formar sujetos dotados de autonomía se articula con el objetivo democrático de configurar relaciones en las que los individuos humanos existan y se reconozcan mutuamente como ‘sujetos’ (Touraine, 1997).
                  
                   En suma, la educación debe proporcionar los medios y los diálogos necesarios para la producción de aprendizajes significativos. La tradición pedagógica tradicional orientada a la ‘transmisión’ debe dar paso a una tradición orientada a la construcción dialogada y negociada del conocimiento y de los aprendizajes escolares. Este cambio se juega esencialmente en la naturaleza de la práctica pedagógica misma.   


ACTIVIDAD 3: En esta ocasión, esperamos que estos textos provoquen más preguntas que respuestas y que estas se expresen en sus comentarios. Todas serán respondidas. Como un estímulo a la reflexión dejamos una mapa conceptual que expone tres conceptos centrales del argumento constructivista: el aprendizaje significativo que supone una conexión entre el conocimiento previo de quien aprende (experiencias, conceptos, modelos, etc,) con el nuevo contenido que nuestros centros culturales y educacionales pueden ofrecer, el que se entrega de manera lógica (ordenada) y de acuerdo al desarrollo mental de quien aprende; la zona de desarrollo próximo ilustra el aprender con otros, proceso en que el mediador apoya el tránsito de una persona entre sui nivekl de desarrollo real y su nivel potencial de desarrollo;  y el razonamiento abductivo que supera a las maneras como hemos razonado en las escuelas invitándonos a asumir un rol protagónico levantan hipótesis al establecer la relación entre lo conocido y lo nuevo que aprendemos. 





¿Que dudas nos surgen? ¿Qué interrogantes? ¿Cómo asociamos este texto y este mapa conceptual con la manera como hemos aprendido? ¿Qué nos dice de nuestro propio rol de mediadores (¿educadores?) en nuestras organizaciones culturales o en nuestro quehacer? ¿Qué conceptos nos gustaría profundizar? 






[1] Molina, Victor. 2000. Seminario Investigación del Aprendizaje y Prácticas Pedagógicas. Maestría en Investigación Educativa. Universdad Academia de Humanismo Cristiano. Santiago, Chile.